Author Archives: Juan Miguel

Introducción de reinas mediante una caja de tela metálica

Una caja de tela metálica es la mejor manera de introducir una reina en una colmena ya que la reina puede empezar a poner huevos rápidamente. Sin embargo, este procedimiento requiere unas manipulaciones con las que muchos apicultores no se siente cómodos, aunque realmente el procedimiento es relativamente fácil.

La caja se prepara a partir de un trozo rectangular de tela metálica. Una vez cortada la tela metálica del tamaño adecuado se procede a doblarla por los cuatro lados para formar una caja. Si la tela metálica es muy dura habrán de cortarse algunos trozos en las esquinas para que la caja tome forma. Finalizamos la operación quitando dos o tres hilos de acero a lo largo de los bordes para lograr que la caja pueda clavarse fácilmente en un cuadro de la cámara de cría.

Elegiremos un cuadro con cría tapada, lo limpiamos de las abejas que lleve adheridas y entonces fijamos la jaula que hemos hecho con tela metálica en una zona que tenga unas pocas celdillas con cría tapada, otras celdillas vacías, miel y polen. A continuación liberamos la reina de la caja donde ha sido expendida por nuestro proveedor de reinas. No debemos dejar ninguna abeja de la colmena en el interior de la caja de tela metálica. Esta caja de introducción será colocada de forma que su rejilla quede como a una pulgada de la superficie del cuadro, de tal forma que la reina pueda moverse con comodidad sobre el trozo de cuadro que cubre la caja. Habrá de tenerse especial cuidado en que las abejas no puedan penetrar por ningún resquicio en el interior de la caja de introducción. Retiramos la caja después de unos cuatro días después de su colocación, aunque si después de que hayan transcurrido ese periodo de tiempo las abejas de la colmenas continúan arracimadas sobre la caja de introducción significará que aún no han aceptado a la nueva reina, si se da esta circunstancia prolongaremos el periodo de tiempo necesario para la introducción. La colmena que recibe a la nueva reina no podrá tener a la antigua o mostrar ninguna celda real. El mejor procedimiento consiste en dejar huérfana a la colmena receptora veinticuatro horas antes de la introducción de la nueva reina. El cuadro con la nueva reina debería ser emplazado en el centro del nido de cría. Sería conveniente no molestar a la colmena recién dotada de nueva reina durante unas dos semanas.

Introducción de reinas de envío

Una vez que recibamos el envío con la reina mojamos la malla de la caja con agua pura a fin de que las abejas utilicen el líquido para disolver el candy. Esta operación debe repetirse todos los días que transcurran antes de la introducción definitiva de la reina en la colmena. La reina puede sobrevivir varios días fuera de su colmena de origen, sin embargo, lo más adecuado es aposentarla rápidamente en la colmena a la cual está destinada. Es conveniente que la caja contenedora en que ha viajado la reina se conserve en un lugar fresco a temperatura ambiente, alejado tanto del frío como del calor. Es común que varias de las abejas que acompañan a la reina mueran, pero no hay mayor problema en ello.

Las reinas se expiden por el criador en cajas que sirven tanto para el transporte como para su introducción en la colmena. No es necesario retirar las abejas que acompañan a la reina a la hora de efectuar su acomodo definitivo en la nueva colmena. La caja de transporte e introducción posee a ambos lados sendos corchos que taponan las salidas, de estos corchos uno de ellos (el adyacente al candy) deberá retirarse antes de proceder a la fijación de la caja en la colmena receptora. La caja está provista de tres compartimentos, uno de los cuales esta repleto de candy, lo cual, por un lado sirve para la alimentación de las abejas y la reina durante el transporte y, por otro, actúa como una barrera retardadora de la salida de la reina en la colmena en tanto se produce la dispersión de sus hormonas entre las abejas. Ese efecto retardante aumenta las probabilidades de que las abejas reciban de buen grado a su nueva reina y no la embolen y maten.

Cuando introducimos la nueva reina en la colmena debemos cerciorarnos de que no existen realeras presentes. La mejor táctica estriba en dejar huérfana a la colmena receptora durante veinticuatro horas antes de la inserción de la nueva reina.

La caja deberá ser colocada en medio del nido de cría y situada entre dos cuadros, teniendo buen cuidado de que el agujero que comunica con el candy esté libre, de esa manera cuando las abejas coman el alimento procederán a la liberación de la reina. Una vez situada la caja apretamos los dos cuadros para que la caja quede aprisionada y no caiga. En el caso de que el espacio no sea lo suficientemente amplio podemos retirar provisionalmente un cuadro hasta que la operación de introducción haya finalizado.

Al cabo de unos días revisaremos la colmena a fin de comprobar si todo ha ido bien, a este fin, la señal definitiva será la verificación de que existen nuevos huevos y cría en la colmena.

Fecundación de las reinas

Es importante saber cómo se aparean las reinas, de esa manera se puede proporcionarles las mejores condiciones para que tengan éxito en su fecundación. Por ejemplo, una condición crítica para el apareamiento es el estado del tiempo.
Algunos de los hábitos de apareamiento de las abejas son los siguientes:
  • Las abejas se aparean en el aire. Los zánganos abandonan su colmenas y se congregan en sitios que se conocen como áreas de concentración de zánganos. Las reinas vírgenes parecen saber el lugar dónde se hallan situadas estas áreas y nada más abandonar sus colmenas se dirigen a este sitio. Allí algunos zánganos luego de fecundar a la reina mueren.
  • Las reinas vírgenes realizan varios vuelos de apareamiento que se pueden extender varios días seguidos. Tras estos vuelos las reinas quedan fecundadas de por vida. El esperma de los zánganos se almacena en el abdomen de la reinas, en especial en una parte llamada la espermateca. Este esperma recibe nutrientes desde el cuerpo de la reina y los espermatozoides se mantienen vivos mientras dura la vida reproductiva de la reina.
  • La reina copula con varios zánganos diferente, por tanto las futuras abejas de un colmena serán un conjunto de subfamilias. Todas las abejas en la colmena tienen la misma madre, que es la propia reina, sin embargo, los padres de distintas abejas también pueden ser diferentes porque el esperma almacenado en la espermateca de  la reina pertenece a zánganos distintos. Esta característica es crítica para el crecimiento de la colmena y su futura fortaleza y, al mismo, tiempo supone una selección genética.
  • Si por cualquier razón la reina no logra fecundarse, igualmente pondrá huevos, sin embargo, estos huevos sólo darán lugar a zánganos.
  • Después de su fecundación la reina sólo tarda unos pocos días en madurar y empezar a poner sus huevos en la colmena. Des de que la reina emerge hasta que comienza a poner huevos transcurren unas dos o tres semanas.

Arquitectura y matemáticas en los panales.

Los biólogos siempre han afirmado que la estructura del panal es un sistema ideal para contener la máxima cantidad de miel utilizando como base la menor cera posible, sin embargo, no ha sido tan fácil demostrar matemáticamente esta hipótesis, suposición que es conocida como la conjetura del panal de miel. Esta conjetura ha sido objeto de una profunda curiosidad por parte de los matemáticos y ha permanecido indemostrada desde la fecha de su planteamiento en el siglo tercero antes de Cristo hasta julio de 1999, momento en el que fue finalmente demostrada por el matemático Thomas C. Hales de la Universidad de Michigan. Este investigado concluyó que la celdilla hexagonal supone la mejor manera de dividir un área en regiones iguales y, al mismo tiempo, suponga un menor perímetro.
Las abejas han venido usando la celda hexagonal siempre, pero, ¿por qué hexagonal?. La respuesta de los matemáticos consiste en que la celdilla de seis lados es la estructura geométrica más adecuada para crear una mayor superficie con el mínimo perímetro. Si las abejas utilizasen otra figura geométrica para la confección de sus panales, dentro del panal quedarían áreas inútiles, lo cual supondría una menor eficiencia en la producción y almacenamiento de miel.
Suponiendo igual profundidad de panal, las celdillas hexagonales contienen el mismo volumen que si las formas fuesen triangulares o cuadradas, sin embargo, la celda hexagonal entraña el menor perímetro, o sea que existe un ahorro en la cantidad de cera utilizada por la elección esta forma geómetrica por parte de las abejas y, por tanto, la máxima capacidad de almacenamiento con el mínimo uso de la materia prima necesaria para la contrucción del soporte.
Los panales tienen una estructura formada por dos rebanadas unidas por el fondo y con la entradas de las celdillas situadas en lugares opuestos. Este diseño genera conflictos de construcción en la linea de unión de ambas placas. La problemática ha sido resuelta por las abejas mediante la utilización de tres rombos cuadriláteros de cera unidos entre sí. Esta elección tiene la ventaja de que cuando se realiza uno de los fondos de la celdilla queda hecha al mismo tiempo el fondo de la celdilla situada en la cara opuesta del panal. Por otro lado, este recurso también maximiza el volumen creado y minimiza la cantidad de cera utilizada para la elaboración de la celdilla.

Tratamiento de la varroa con azúcar en polvo

Test con azúcar en polvo para evaluar la infección por varroa de una colmena.

Desde la Universidad de Minnesota, Departamento de Entomología, traemos el contenido de su póster educativo número 155 que trata sobre la realización de una prueba con azúcar en polvo para contar mediante muestreo el porcentaje de abejas de una  colmena que están parasitados por la varroa. Este método tiene la ventaja de que las abejas utilizadas para la evaluación no mueren.
  1. El azúcar que usaremos es el conocido como glasé, artículo que se vende especialmente para adorno de pasteles y tartas. Lo podemos comprar directamente en el supermercado o fabricarlo en casa utilizando una trituradora de cocina para reducir el azúcar granulada normal a polvo impalpable.
  2. Elaboramos un recipiente adecuado a partir de una tela mosquitera y un tarro de vidrio de boca ancha, por ejemplo los que se usan para envasar la miel o la mermelada. Cortamos la parte superior de la tapa y la sustituimos por un círculo de tela mosquitera, de tal forma que podamos seguir enroscando la tapa y no se desprenda la tela mosquitera al agitar el azúcar con abejas.
  3. Nos proveemos de un recipiente de fondo blanco o, al menos, claro, que nos permita ver las varroas cuando las hayamos desprendido de las abejas. Un plato desechable de plástico blanco es muy adecuado para este fin.
  4. Sacudimos unas 200 abejas en el interior del tarro de vidrio teniendo cuidado de no utilizar el cuadro donde esté la reina, para ello podemos usar una plancha acanalada que sea capaz de recogerlas cuando caigan del cuadro y, a su vez, facilite la introducción de las abejas en el recipiente de cristal.
  5. Tapamos el frasco con las abejas dentro.
  6. Añadimos dos cucharadas colmadas de azúcar en polvo y agitamos. Claro, las abejas se llenarán del polvo pero no morirán. Esta acción hace que los ácaros se desprendan del cuerpo de los insectos y se mezclen con el azúcar.
  7. Retiramos el azúcar de tarro a través de la rejilla de tela mosquitera hasta que sólo queden las abejas con el azúcar adherida, para ello sacudimos el frasco con la abertura hacia abajo sobre el plato o recipiente que nos servirá para el análisis. Se aconseja realizar esta operación durante al menos un minuto.
  8. Ahora sólo queda contar las varroas que han caído al plato junto con el azúcar. Se puede utilizar un poco de agua para diluir el azúcar y que sea más fácil contar los ácaros.
  9. Las abejas que hemos utilizado para el conteo pueden ser devueltas a su colmena originaria, allí sus congéneres las limpiarán por completo.
Para calcular el porcentaje real de infección debemos duplicar el porcentaje que resulte de nuestra observación. Esto es debido a que esa es la proporción de cría infectada partiendo de los ácaros que parasitan las abejas adultas. Así, si encontramos contamos una infección de cinco por ciento en nuestro muestreo, la afección real de la colmena será el doble, es decir, el diez por ciento.
Debemos tratar contra el varroasis las colmenas que tengan un porcentaje de infección igual o superior al 10%.

Maximizar la producción de miel

Es un hecho bien conocido que son necesarios alrededor de 42 días desde que un huevo es depositado en la celdilla por la reina hasta que una abeja nace y se convierte en una pecoreadora. Una cría antes de emerger pasa 3 días como huevo, 5,5 días como larva y 12,5 días como pupa. Durante los siguientes 21 días las abejas recién nacidas se ocupan de la alimentación de las larvas, la limpieza de las celdas, el envasado de polen en las celdas que rodean al nido, el procesamiento y almacenaje del néctar que traen las pecoreadoras y así sucesivamente desempeñan varias tareas. Sólo después de que hayan pasado estos 42 días las abejas comenzarán a salir al campo a pecorear y con esta actividad aportan miel y polen a la colmena. Si el flujo de néctar tiene lugar en una determinada zona, por ejemplo, a principios de abril, la producción de cría debe comenzar por lo menos seis semanas antes si queremos que las colmenas tengan el número a apropiado de abejas pecoreadoras que se encarguen de la recolección del néctar para maximizar la producción.

También es un hecho conocido que una colonia de 60.000 abejas tiene una mayor producción que dos colmenas de 30.000 abejas cada una. Esto es así porque las primeras 15.000 abejas de una colmena son necesarias para el cuidado de la reina, la crianzas de las abejas jóvenes y para la realización de las tareas de limpieza y mantenimiento. En una colonia de 30.000 individuos sólo forrajearán la mitad de la población mientras en una colonia de 60.000 serán 30.000 las abejas que se ocuparán de recolectar néctar.

Partiendo de esta base ¿Cómo se puede maximizar la producción de miel?

Existen diferentes técnicas que se ocupan de estas cuestiones. El apicultor debe hacer suyo uno de estos métodos si quiere maximizar su producción. No obstante, todos los métodos que persiguen una buena producción de miel pasan por la construcción de grandes colonias de abejas que estén dispuestas para el pecoreo justo en el momento de la mielada.