En la web de David A. Cushman aparece un artículo sobre el enjambre de Taranov, una extraordinaria curiosidad en el mundo de la apicultura. Basado su artículo escribo esta entrada.
Este método produce un conjunto de abejas acompañadas por la reina de la colmena, lo cual imita la composición de un enjambre y, por tanto, puede ser tratado como tal.
Si el apicultor pretende conseguir una gran proporción de abejas jóvenes, también llamada de dentro o abejas cuidadoras, puede lograrlo simplemente sacudiendo.
La tabla de Taranov debe su nombre al de su inventor, G. F. Taranov, un apicultor ruso, quien publicó su trabajo en la revista rusa Pchelovdstvo en 1947 con el título ‘La separación artificial de abejas de enjambrazón a partir de una colonia madre’.
Taranov establece las etapas destacables del proceso de enjambrazón de la siguiente forma:
- Exceso de abejas cuidadoras, que se pone de manifiesto porque estas aparecen colgando en los espacios libres entre los cuadros.
- Abejas de enjambrazón activas.
- Reducción de la postura de la reina.
- Todas estas etapas conducen a una acumulación de abejas
- Salida del enjambre.
Las abejas de enjambrazón tienen una edad cercana a los veinte días, pero fisiológicamente se mantienen jóvenes porque aun no han secretado cera ni han alimentado a las crías.
Taranov diseñó una tabla especial para sus fines. En esencia, la tabla es bastante simple y fácil de construir, pues es una rampa que conduce se apoya en el suelo conduce a las abejas hasta la piquera de la colmena. (vea la página de Cushman)
La tabla se coloca con el borde superior a una distancia de 100 mm. de la piquera de la colmena y a la misma altura. Al mismo tiempo colocamos una sábana sobre el suelo, cubriendo la parte baja de la tabla.
Los cuadros de la colmena se sacuden de forma sucesiva en la parte baja de la tabla, de esa manera las abejas se irán extendiendo también sobre la sábana a medida que vayamos realizando esta operación. Una vez que hayamos terminado las abejas empezarán a moverse sobre la tabla en dirección a la piquera. Ahora se producirá un fenómeno interesante, las abejas enjambradoras serán incapaces de saltar a la piquera y empezarán a formar una barba en la tabla, justo debajo del borde; allí también se colocará la reina, que tampoco emprenderá el vuelo que la lleve a la piquera. Todas las demás abejas de la colmena volarán para salvar el espacio que las separa de la piquera y se introducirán en el interior de la colmena.
De esta manera logramos enjambrar artificialmente la colmena en unas condiciones muy parecidas a las naturales.
Podríamos dejar en la colmena uno o dos cuadros sin sacudir y que contengan celdas reales. En lugar de sacudirlos estos cuadros deben ser desprovistos de abejas mediante la utilización de un pincel o una pluma
Un enjambre de Taranov, del mismo modo que un enjambre natural, estará en buenas condiciones para labrar cuadros estampados si lo proveemos con alimentación de jarabe de azúcar o hay una buena entrada de néctar.
