na trampa de polen es un dispositivo que se coloca en la entrada de la colmena con la finalidad de que se desprenda el polen que traen adherido en sus patas las abejas pecoreadoras o forrajeras. Esta trampa contiene unos pequeños agujeros a través de los cuales las abejas pueden pasar, pero de una manera muy ajustada, de tal forma que se produce un roce que desprende el polen de las patas que lo transportan.
Las trampas para el polen son usadas por los apicultores cuando desean recolectar el polen para comercializarlo; además el polen se puede recolectar para alimentar a las abejas en los tiempos de escasez de este producto vegetal, para esta finalidad se mezcla con agua y azúcar. Cuando los apicultores instalan trampas para el polen en las entradas de sus colmenas se produce un aumento de número de abejas forrajeras que pecorean el polen, esta contingencia hace que las abejas produzcan una mejor polinización de las cosechas cercanas al colmenar.
Sin embargo, las trampas para el polen privan a las abejas de nutrientes esenciales, por tanto, no se deben colocar en las colmenas de forma permanente, sino sólo durante un par de semanas en cada cosecha; por consiguiente, tampoco debe ser usada en las colmenas que estén debilitadas o enfermas. Si aplicamos la trampa para polen durante demasiado tiempo perjudicaremos a la colmena porque causaremos su debilitamiento y las abejas se volverán irritables debido a los esfuerzos que tendrán que realizar para pasar a través de los agujeros de la trampa. Debemos tener cuidado al elegir un tipo de determinado de trampa para el polen ya que algunas no protegen al producto de la lluvia y el polen pierde sus propiedades cuando se moja y no es apto para la comercialización. La producción de polen es una actividad que requiere una mayor atención por parte del apicultor.






