Una vez que recibamos el envío con la reina mojamos la malla de la caja con agua pura a fin de que las abejas utilicen el líquido para disolver el candy. Esta operación debe repetirse todos los días que transcurran antes de la introducción definitiva de la reina en la colmena. La reina puede sobrevivir varios días fuera de su colmena de origen, sin embargo, lo más adecuado es aposentarla rápidamente en la colmena a la cual está destinada. Es conveniente que la caja contenedora en que ha viajado la reina se conserve en un lugar fresco a temperatura ambiente, alejado tanto del frío como del calor. Es común que varias de las abejas que acompañan a la reina mueran, pero no hay mayor problema en ello.
Las reinas se expiden por el criador en cajas que sirven tanto para el transporte como para su introducción en la colmena. No es necesario retirar las abejas que acompañan a la reina a la hora de efectuar su acomodo definitivo en la nueva colmena. La caja de transporte e introducción posee a ambos lados sendos corchos que taponan las salidas, de estos corchos uno de ellos (el adyacente al candy) deberá retirarse antes de proceder a la fijación de la caja en la colmena receptora. La caja está provista de tres compartimentos, uno de los cuales esta repleto de candy, lo cual, por un lado sirve para la alimentación de las abejas y la reina durante el transporte y, por otro, actúa como una barrera retardadora de la salida de la reina en la colmena en tanto se produce la dispersión de sus hormonas entre las abejas. Ese efecto retardante aumenta las probabilidades de que las abejas reciban de buen grado a su nueva reina y no la embolen y maten.
Cuando introducimos la nueva reina en la colmena debemos cerciorarnos de que no existen realeras presentes. La mejor táctica estriba en dejar huérfana a la colmena receptora durante veinticuatro horas antes de la inserción de la nueva reina.
La caja deberá ser colocada en medio del nido de cría y situada entre dos cuadros, teniendo buen cuidado de que el agujero que comunica con el candy esté libre, de esa manera cuando las abejas coman el alimento procederán a la liberación de la reina. Una vez situada la caja apretamos los dos cuadros para que la caja quede aprisionada y no caiga. En el caso de que el espacio no sea lo suficientemente amplio podemos retirar provisionalmente un cuadro hasta que la operación de introducción haya finalizado.
Al cabo de unos días revisaremos la colmena a fin de comprobar si todo ha ido bien, a este fin, la señal definitiva será la verificación de que existen nuevos huevos y cría en la colmena.