ago242009

El método Demaree

El método de prevención de la enjambrazón de Demaree es el mejor sistema que se ha desarrollado con la fnalidad de evitar esta contingencia en la colmena. Este autor publicó el método en 1884.

Básicamente supone separar a la reina de la mayor parte de la cría, para ello colocamos en el cuerpo inferior de la cámara de cría a la reina acompañada por un par de cuadros de cría abierta, el resto de la cría es colocada en el cuerpo superior de la cámara; terminamos de constituir el sistema colocando un excluidor de reina entre los dos cuerpos.  Los espacios vacios los completamos con cuadros de cera trabajada o, caso de no tenerlos, con cera estampada. Esta operación tendrá como resultado que una gran cantidad de abejas suba al alza superior para continuar el cuidado de la cría y una pequeña porción lo haga a la cámara inferior, que es donde permanece situada la reina.

Es importante que procedamos a encontrar y destruir todas las celdas reales que eventualmente puedan encontrarse en la cámara de cría. Asimismo, el alza superior debe ser revisada entre los 5 y los 10 días posteriores a la aplicación del método ante la eventualidad de que las abejas que se encuentran situadas por encima del excluidor se sientan huérfanas y procedan a construir celdas reales para proveerse de una nueva reina. Evidentemente, hecha esta revisión a la búsqueda de celdas reales, no será necesario volver a repetirla porque el excluidor impedirá que la reina ponga huevos en este alza y, por tanto, no habrá larvas de menos de tres días sobre cuyas celdas las obreras fabriquen celdas reales.

Es muy importante que el plan Demaree se efectúe en el momento correcto. Si lo efectuamos demasiado pronto, cuando las temperaturas aún son bajas, puede resultar que la cría se enfríe y muera debido a que las abejas formarán una bola en la cámara inferior alrededor de la reina, dejando desamparada y sin calor la cría del alza. Por otro lado, si procedemos a llevar a cabo las operaciones del plan Demaree en una fecha tardía podría darse la situación de que ya se hayan iniciado la fiebre de la enjambrazón, hayan eclosionado las nuevas reinas y sea inevitable la salida del enjambre principal y los secundarios. El apicultor debe aprender a evaluar la fuerza de la colmena para conseguir que este manejo tenga éxito. En todo caso, la aplicación del plan debe tener lugar cuando observemos que la colmena empieza a mostrase congestionada y las obreras no han empezado a construir las celdas reales. La congestión de la colmena empezará cuando haya 8 cuadros de cría. Si la población de la colmena es tal que cubre la totalidad de los cuadros por ambas caras y la temperatura diurna es superior a los 20 grados debemos empezar a aplicar un método de control de la enjambrazón.

Es importante una evaluación de la reserva de la colmena, que deberá contener 3 o 4 cuadros de miel o ser suplida con su equivalencia en jarabe de azúcar, para este menester podremos utilizar un alimentados interior mediante un cuadro alimentador o uno exterior mediante un bote. La alimentación artificial debe de suministrarse atendiendo al progreso de la mielada.

El apicultor puede detener la tendencia al enjambrazón después de 5 o 10 días mediante la destrucción de las celdas reales que las obreras construyan sobre el excluidor. La colmena ha continuado su tendencia a la enjambrazón pero lo ha hecho bajo la dirección del apicultor, quien ha conseguido de esa manera que el enjambre se produzca y permanezca en la colmena.

Otra de las ventajas de este sistema consiste en la posibilidad de constituir esquejes y formar núcleos a partir de la colmena que estamos tratando. Para ello basta con independizar cualquiera de las dos partes en la que hemos dividido la colonia, situándola en una colmena independiente.

ago202009

Sistema de introducción de reinas

Robos’s world es una página de apicultura cuya cabecera incluye una cita bíblica, en concreto Exódo 3:17, “y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.“. En estas páginas se postula un sistema de introducción de nueva reina muy interesante.

La ventaja de este método estriba en que es reversible, lo cual quiere decir que, de entrada, no eliminamos la reina que pretendemos sustituir, ella continúa poniendo en la colmena hasta que comprobemos que la nueva soberana es aceptada y su postura es adecuada.

Este método necesita para llevarlo a cabo un tablero de malla, también llamado excluidor doble porque no permite el paso de la reina y tampoco de las abejas, este tablero lleva una entrada que permite que las abejas se introduzcan bien en el alza de abajo o arriba, dependiendo de la manera de sus colocación. Este tablero es una versión simplificada del tablero de Snelgrove.

Bien, ahora la idea consiste en conseguir colocar tres cuadros con cría de todas las edades, preferentemente abierta, en un alza en la parte alta de la colmena. Esto cuadros deberán llevas abejas adheridas. Expuesta la idea, debemos lograrlo sin que la reina vaya entre estas abejas que subimos a la parte alta. El método más simple y a la vez el más laborioso consiste en localizar la reina en un cuadro de la cámara de cría y separarla durante unos minutos mientras realicemos las operaciones sucesivas, de esa manera tendremos la seguridad de que, cuando finalicemos, la vieja reina continuará en la parte baja de la colmena.

Otra manera más sutil consiste en utilizar un excluidor de reinas. Primero elegimos los tres cuadros de cría, preferentemente abierta, (aunque podrían ser dos cuadros si no disponemos de muchas abejas), a continuación colocamos estos cuadros dentro del alza, superponemos el excluidor y cerramos la colmena. Esperamos una hora y en ese tiempo las abejas cuidadoras habrán subido a cuidar la cría. De esta manera tendremos también la certeza de que la vieja reina continúa en la cámara de cría y dispondremos de las jóvenes abejas. Como sabemos las abejas jóvenes tienen una mayor disposición a cuidar de la reina y a aceptar una nueva soberana y esta es la clave de este sistema de introducción de reinas.

El alza que hemos iniciado con estos tres cuadros y sus abejas lo vamos a llamar alza de introducción y para completarlo añadimos dos cuadros de miel y polen y lo rematamos con cuadros de cera trabajada a la que también podemos añadir alguno de cera estampada si no disponemos de los labrados. No habría inconveniente en completar el alza con papeles arrugados de periódico o pasto, situados a los lados para que el núcleo de introducción no se enfríe.

Si el flujo de néctar y polen no es abundante podemos colocar a alimentación de ayuda al nuevo núcleo que hemos creado. La alimentación la podemos colocar arriba, mediante un alza de alimentación, o dentro del propio alza con un cuadro de alimentación.

La pantalla de exclusión doble la colocamos sobre la colmena cuya reina queremos cambiar y, encima de la pantalla, el núcleo de introducción. El tablero de exclusión tendrá la apertura dirigida en el sentido contrario a la piquera de la colmena cuya reina estamos tratando de cambiar. O sea, montado el sistema, la colmena debajo del excluidor doble tendrá su entrada hacia adelante y el núcleo de introducción hacia detrás.

Introducimos la nueva reina a la manera clásica, es decir, retiramos el tapón del candy y depositamos la cajilla en medio de los cuadros de cría. No olvidemos que la reina la ponemos arriba, en el núcleo de introducción que hemos creado, la reina vieja permanece debajo del excluidor.

Al cabo de unos días comprobamos si la reina nueva ha sido aceptada y si su postura es adecuada. Como los compartimentos de ambas reinas están separados por tablero de exclusión doble el sistema lo podemos revertir en cualquier momento puesto que las feromonas estarán compartidas.

ago162009

El excluidor de reina

El uso del excluidor de reinas es un tema controvertido y esta utilización depende del punto de vista y los gustos del apicultor. Un viejo proverbio de los apicultores dice que el excluidor excluye la miel en lugar de excluir a la reina. Está claro que este artificio debe ser usado con conocimiento.

Una reina necesita mantener a sus disposición celdillas vacías para depositar los huevos, si estas celdillas no están disponibles la colmena tenderá a enjambrar. Ahora bien, esta situación ocurre cuando por cualquier razón las abejas no pueden depositar el néctar en las alzas y se ven obligadas a efectuar esta operación en el nido de cría, de esa forma el néctar pronto se convierte en miel y como las reina no tiene sitio para poner, el nido de cría colapsa impulsando a la colmena a enjambrar.

El apicultor debe inspeccionar las colmenas durante el periodo de máxima aportación de néctar para observar qué están haciendo las abejas con el néctar que recolectan. En el caso de que las abejas estén depositando el néctar por debajo del excluidor se debe proceder a retirarlo con la finalidad de ganar espacio para que la reina tenga sitio donde aovar. Una técnica para retirar el néctar consiste en abrir el nido, ahora bien, la manera de realizar esta operación depende de la utilización que demos al excluidor de reina en nuestra colmena.

Podemos utilizar el excluidor con una sola cámara de cría, en este caso lo colocaremos sobre la cámara, inmediatamente antes de colocar la primera alza. Diez cuadros de cría en la cámara del fondo pueden ser suficientes para alcanzar una alta población, sin embargo está técnica exige una adecuada prevención de la enjambrazón.

Moveremos cada semana uno o dos cuadros desde la cámara de cría hasta el primer alza que, recordemos, se encuentra sobre el excluidor. A la vez, reemplazamos los cuadros que hemos retirado con otros cuadros de cera estampada o estirada, dependiendo si queremos realizar una rotación en nuestras reservas de cera estampada, ya que de esa forma podemos ir sustituyendo la cera vieja. Al retirar los cuadros de la cámara de cría y sustituirlos por otros estamos abriendo el nido y logrando que la reina disponga de más sitio para aovar.

Asimismo, si las abejas están colapsando el nido de cría lateralmente, también retiramos estos cuadros y los ponemos sobre el excluidor a la espera de que le néctar madure y podamos castrarlos.

Una variación de esta técnica puede ser utilizada para realizar núcleos ya que nada impide que juntemos los cuadros retirados de varias colmenas en un nuclero. Una vez constituido el núcleo, bien dejemos que produzca una reina por si mismo o bien le añadimos una.

ago122009

La inteligencia de las abejas

Investigaciones recientes han proporcionado información sobre algunas de las capacidades cognitivas de las abejas. Estos resultados son impresionantes teniendo en cuenta el diminuto cerebro de estos animales. Asimismo se han puesto de manifiesto algunas habilidades fascinantes que asemejan a estos insectos con los seres humanos.

Por ejemplo, las abejas reconocen las caras humanas y tienen la suficiente habilidad para discernir entre dos caras humanas distintas. Por otro lado, tal como hacen las personas tienen dificultades para reconocer rostros si están invertidos ciento ochenta grados.

Además, las abejas pueden contar hasta cuatro objetos cuando los encuentran sucesivamente en su ruta de pecoreo. Parece que las abejas pueden ayudarse en su navegación en busca de alimentos mediante el reconocimientos de los hitos importantes que encuentran en el camino, siempre que su número no sea mayor de cuatro.

Fuente: Beeologics

ago082009

División de colmenas

Existen varias razones para dividir las colmenas y varias formas de efectuar la división.

Las razones por la que dividimos una colmena son:

  • Aumentar el número de colmenas en producción, ya sea en el año en curso o en la siguiente cosecha.
  • Reducir el tamaño de la colmena, de esta manera se logra disminuir la fiebre de la enjambrazón.
  • Control de las enfermedades.
  • Aumentar los ingresos por la venta de los núcleos resultantes de la división.

También existen muchas maneras de realizar núcleos, algunas de ellas son las siguientes.

  • Dividir una colmena en dos.
  • Seleccionando cría y alimentos de una o varias colmenas para realizar un núcleo.

La época del año determina cuan grandes podremos hacer los núcleos y, por tanto, si son viables o, por el contrario, constituyen una pérdida de tiempo y de recursos. Los núcleos con más posibilidades de progresar son los que se constituyen pronto y contienen un gran número de abejas, cría y reservas;, siempre y cuando el campo contenga el néctar y el polen necesarios para continuar su desarrollo a lo largo de la primavera. Un desarrollo mínimo de seis semanas se considera el tiempo ideal y aconsejable para un resultado efectivo.

Los núcleos deben disponer de una abundante alimentación de jarabe y polen para un desarrollo adecuado. La cría necesita tener a su disposición miel fresca y sin opercular, de tal forma que no es muy adecuado proveer los núcleos con cuadros viejos de miel operculada. Si no existe miel en las celdas que rodean la cría, las abejas morirán de hambre, no importa que sea la temporada de mielada o que la colmena contenga miel operculada. Los núcleos necesitan alimentación suplementaria durante su desarrollo si queremos unos buenos resultados, aún cuando hay abundancia de alimentos en el campo. Debemos alimentar los núcleos hasta que necesiten la colocación de un segundo cuerpo de cría.

Las abejas parecen trabajar mejor cuando ocupan entre el 80% y el total del espacio de su colmena. La apicultura no es una ciencia exacta y, en ocasiones la población de la colmena se duplica de la noche a la mañana. Se convierte en un arte que el apicultor sea capaz de prever estas súbitas eclosiones masivas de cría.

ago042009

La enjambrazón, causas y control

La enjambrazón es un grave problema para los apicultores. Cuando las abejas enjambran la colmena se divide y un numeroso grupo de individuos emigra junto con la reina para formar una nueva comunidad. Este comportamiento de las abejas responde a varias razones que vamos a resumir. Las abejas de la colmena que sido abandonada inmediatamente se provee de una nueva reina. Veamos algunas de las causas de la enjambrazón.

  • La población ha crecido de forma elevada y la colmena es demasiado pequeña.
  • No hay lugar suficiente para almacenar la miel.
  • La temperatura es demasiado elevada. A mayor temperatura, mayor será la cantidad de espacio necesaria para que las abejas mantengan una temperatura corporal óptima.
  • La colmena no tiene una ventilación apropiada y un adecuado drenaje del aire. Si las abejas no pueden ventilar la colmena adecuadamente la temperatura sube y las abejas tenderán a salir fuera para mejorar la disipación de calor.
  • Una humedad alta y una pobre ventilación hacen que las abejas tiendan a abandonar la colmena.
  • Problemas con la reina. Las viejas reinas pueden tener problemas para seguir el ritmo de producción necesario para el desarrollo normal de la colonia.

Veamos a continuación las labores y cuidados que debe tomar el apicultor para evitar la enjambrazón.

  • Siempre hay que facilitar a las abejas el espacio suficiente. Las abejas necesitan espacio para la cría, almacenar miel, polen y producir cera. En la duda se debe añadir más espacio.
  • Las abejas deberán tener gran cantidad de calor y luz cuando se encuentren en el proceso de la construcción primaveral. Después del flujo de miel podría ser necesario sombrear las abejas si el clima es muy caliente.
  • Proporcionar a las colmenas ventilación durante las épocas de calor. Mantener la piquera completamente abierta y escalonar las alzas para permitir la circulación de aire.
  • Mantener una buena circulación del aire en el interior de la colmena durante todo el año. Colocar el apiario en una zona donde circule el aire y mantener los alrededores de la colmena libres de maleza.
  • Usar jóvenes reinas lo más posible.
jul312009

Los zánganos

Los zánganos, las mayores habitantes en tamaño de la colmena, son las abejas machos. Están presentes sólo durante la primavera y el verano. La cabeza del zángano es mayor que la cabeza de la reina o de las obreras y tiene ojos compuestos en su parte superior. Los zánganos no disponen de aguijón, cesta de polen o glándulas de cera, su principal función consiste en fertilizar a la reina durante su vuelo de apareamiento. Los zánganos son sexualmente maduros una semana después de que hayan emergido de su celdilla de desarrollo y mueren instantáneamente justo después de aparearse. Aunque los zánganos no realizan trabajo alguno en el interior de la colmena, su presencia es importante para el normal funcionamiento de la colonia.

Aunque los zánganos dependen de las obreras para su alimentación, ellos pueden alimentarse por sí mismos cuatro días después de haber nacido. Como los zánganos consumen tres veces más alimentos que las obreras, una elevada población de machos puede estresar a la colmena por falta de recursos. Los zánganos permanecen en la colmena hasta que tienen ocho días de edad, trascurridos los cuales empiezan a realizar vuelos de orientación. Los zánganos no toman nunca su alimento directamente desde las flores.

Cuando comienza el tiempo frío de otoño y se reduce la cantidad de polen que las obreras aportan a la colmena, estas expulsan a los machos de la comunidad, sin embargo, las colonias huérfanas de reina permiten a los zánganos permanecer durante un mayor tiempo.