Características físicas de la jalea real

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a jalea real es una sustancia homogénea con la consistencia de una pasta fluida. Su color es blanquecino o amarillo con reflejos beige, tiene olor acre y un característico sabor agrio. Tiene una densidad de aproximadamente de 1,1 gr./cm. y es parcialmente soluble en agua.

La viscosidad varía dependiendo de su contenido en agua y los días transcurridos desde su producción. La jalea real se va volviendo progresivamente viscosa cuando la conservamos a temperatura ambiente o en la nevera a 5º. El incremento de su viscosidad parece estar relacionado con el aumento de la insolubilidad de los compuestos nitrogenados, junto con la reducción del nitrógeno soluble y los aminoácidos libre (Takenaka, 1986). Estos cambios son aparentemente debidos a la continuidad de la actividad enzimática y la interacción entre los lípidos y las proteínas. Si añadimos sacarosa a la jalea real se torna más fluida (Sasaki, 1987).

Algunas impurezas presentes en la jalea real constituyen signo de pureza, por ejemplo la presencia de fragmentos de piel de larva. En ocasiones se encuentran fragmentos de cera, pero su presencia se debe al método de recogida. En el almacenamiento de la jalea real a menudo se desarrollan pequeños gránulos debido a la precipitación de sus componentes.

Fuente: Value-added products from beekeeping. Food and Agriculture Organization of the United Nations

Generalidades sobre la jalea real

La jalea real, secretada por la glándula hipofaríngea de las abejas jóvenes, tiene la finalidad de alimentar a las jóvenes larvas y a la reina. La jalea real no se almacena sino que alimenta directamente a las larvas y a la reina. Esta es la razón por la no ha sido un producto producido tradicionalmente por la apicultura. La única situación en la que es posible cosechar la jalea real se origina durante el periodo de crianza de la reina; en ese momento las larvas que están destinadas a convertirse en reina son alimentadas abundantemente, sin embargo, la rapidez a la que se alimentan es inferior a la velocidad con la que se les suministra la comida, lo cual tiene como consecuencia que se acumule la jalea real en la celda de crianza.

La diferencia entre la reina y las abejas obreras se produce mediante la alimentación en la etapa larval. De hecho, todos los huevos fecundados pueden producir a abeja reina, pero sólo aquellas larvas que son alimentadas durante los cinco primeros cuatro días con jalea real podrán transformarse en reina. Para ser  reina se requiere que una larva sea alimentada como una reina. La cría de la reina, regulada por complejos mecanismos que se producen dentro de la colmena, induce en las jóvenes larvas una serie de efectos bioquímicos y hormonales que las convierten en abejas reina.

Las abejas obreras se diferencias de las reinas en diversos aspectos:

En su morfología: la reina desarrolla órganos reproductores mientras que las obreras desarrollan órganos que están tales como bolsa de para acarrear el polen, fuertes mandíbulas, glándulas de alimentación y glándulas de producción de cera.

En el periodo de desarrollo: la reina se desarrollar en 15,5 días mientras que las abejas obreras necesitan 21 días.

En el periodo de supervivencia:  la reina vive vario años, mientras que la abeja obrera vive unos pocos meses.

En su comportamiento: La reina pone varios cientos de huevos cada días mientras que las obreras ponen huevos sólo ocasionalmente.

La espectacular fertilidad y la larga vida de la reina, cuya alimentación exclusiva consiste en jalea real, ha llevado a las gentes a creer que este producto produce efectos similares en los seres humanos.

El mito de la jalea real se inició por un lado como producto de un sorprendente fenómeno biológico y por otro como consecuencia de una promoción comercial. Los resultados iniciales obtenidos por entomólogos y fisiólogos fueron magnificados por la imaginación y la sugestión de los consumidores, quienes estaban dispuestos a dejarse seducir por la fascinación de este raro producto. De hecho, es muy difícil comprobar la presencia de la jalea real en la composición de productos que declaran su contenido.

En los años inmediatamente posteriores a su primera comercialización la jalea real fue ampliamente conocida y el incremento de la demanda llevó a los expertos a mejorar las técnicas de producción y propició que una gran cantidad de apicultores se especializaran en esta actividad. Al mismo tiempo, se produjo un gran apoyo a la investigación en los controles de calidad de la comercialización del producto, así como a la identificación de sus propiedades biológicas y clínicas.

Desde entonces el consumo de jalea real ha ido creciendo, incluso sin que sus beneficios hayan sido demostrados para la salud humana. La medicina occidental siempre ha mirado con recelo los efectos atribuidos a la jalea real y en muchos casos se niega a admitirlos, en gran parte debido a las maneras de promoción inicial de la jalea real.